Este 21 y 22 de marzo transformará calles, plazas y recintos emblemáticos en un circuito musical, de acceso libre y con una diversidad sonora que va del rock al techno, del sonidero al hip hop.
Esta edición reunirá a más de 75 grupos y 450 artistas, además de 18 invitados internacionales provenientes de distintas latitudes, consolidando al festival como uno de los encuentros multiculturales más relevantes de la región.
La operación se desplegará en 20 sedes estratégicas, incluyendo el Zócalo capitalino, el Monumento a la Revolución, Plaza Manuel Tolsá, el Kiosco Alameda y espacios naturales como Los Dinamos, donde incluso se llevará a cabo un rave de larga duración.
El sábado 21 de marzo destaca el ya icónico Gran Baile de Sonideros y Sonideras en el Zócalo, una maratón musical de 12 horas que celebra la identidad popular y la fuerza de la escena sonidera, con nombres clave como Sonido Cóndor. Paralelamente, el festival abre múltiples frentes sonoros: desde el rock clásico con figuras como Los Lobos y Meme del Real, hasta propuestas electrónicas internacionales en Plaza Tolsá, y una escena alternativa global en el Monumento a Beethoven.
La experiencia se extiende el domingo 22 con “Cuícatl: La Ciudad que Suena”, una jornada que amplifica la oferta con 14 sedes adicionales, integrando géneros como jazz, reggae, metal, pop y música experimental, reforzando el carácter incluyente y expansivo del festival.
La participación de equipos especializados en producción ejecutiva y gestión administrativa ha sido clave para garantizar la viabilidad, orden y éxito de un festival de esta escala.











